{"id":1901,"date":"1945-10-01T08:00:30","date_gmt":"1945-10-01T13:00:30","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.254.210\/?p=1901"},"modified":"2017-07-07T12:23:41","modified_gmt":"2017-07-07T17:23:41","slug":"diario-colegio-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/morenofraginals.com\/?p=1901","title":{"rendered":"Diario &#8211; Colegio de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>por Manuel Moreno Fraginals<\/p>\n<p><em>Impresiones de Manuel Moreno Fraginals, entonces becario del Colegio de M\u00e9xico, durante el VII Congreso Nacional de Historia, celebrado en Guanajuato del 16 al 22 de septiembre de 1945, pocos d\u00edas despu\u00e9s de su llegada a M\u00e9xico<\/em><\/p>\n<p><i>Colegio de M\u00e9xico.- Oct. 1945\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i><strong>Advertencia<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Cuando hicimos este Diario, quisimos ante todo ser sinceros. Pudimos haber tomado notas durante nuestra estancia en Quer\u00e9taro y Guanajuato, para elaborarlas despu\u00e9s en bibliotecas y archivos, llen\u00e1ndolo, con largas descripciones de sucesos hist\u00f3ricos, y datos estad\u00edsticos, empe\u00f1ados en esta forma de un trabajo de erudito. Pero entonces, esto no hubiese sido un Diario, ya que carecer\u00eda de su elemento esencial: sinceridad.<\/p>\n<p>Por ello, preferimos escribir cada noche lo que vimos y sentimos en el d\u00eda. Nuestra labor posterior, consisti\u00f3 en pulir los defectos del lenguaje, a grosso modo, y rectificar determinados nombres que no record\u00e1bamos en el momento en que lo redact\u00e1bamos.<\/p>\n<p>Las diferencias entre el lenguaje usado, unas veces desbordantemente literario (cursi), a veces ir\u00f3nico burlesco, a momentos desconectado e indeciso; no responde m\u00e1s que a los diversos estados emocionales captados al instante.<\/p>\n<p>Hubi\u00e9ramos podido darle unidad a este trabajo. Hacer un todo de lenguaje e ideas, poner respuesta a las interrogaciones que nos hicimos, muchas de las cuales hemos dilucidado posteriormente, hacer grandes descripciones de monumentos art\u00edsticos, llen\u00e1ndolas de nombres y fechas en un alarde de erudici\u00f3n, dar por conocidos al detalle, los principales acontecimientos hist\u00f3ricos sucedidos en los lugares que visitamos, y presentar as\u00ed un Diario pulido y acabado, con las virtudes que tal tipo de estudio pudiera tener.<\/p>\n<p>Pero, hubiera perdido este trabajo, el car\u00e1cter que en nuestra opini\u00f3n, debe tener un Diario, y la sinceridad de sus p\u00e1ginas escritas de corrido, a\u00fan bajo el influjo emocional de los sucesos. Por eso, lo dejamos casi intacto, y sin miedo a poner al descubierto nuestra ignorancia sobre muchos puntos de la Historia de este gran pa\u00eds.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, si nuestra \u00fanica pretensi\u00f3n es dar a conocer a los maestros del Colegio de M\u00e9xico, lo que soy y como he pensado y he actuado en estos d\u00edas, en que gracias a ellos pude concurrir al Congreso de Historia.<\/p>\n<p>Un viaje supone siempre un sentir de nuevas emociones. Emociones que nacen con los sue\u00f1os de lo que se ha de ver, y que se plasman en toda su intensidad ante el paisaje mismo. Y si a ese viaje, va unido, una actividad intelectual a realizar \u2014investigaci\u00f3n hist\u00f3rica\u2014 ambos incentivos, llenan por completo todos los deseos y se espera ansioso la partida.<\/p>\n<p>Una tarjeta escueta, abri\u00f3 para nosotros la emoci\u00f3n del viaje, al Congreso de Historia, gracias a la ayuda del Colegio de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Se acredita al se\u00f1or Manuel Moreno Fraginals como miembro adherente en la VII Reuni\u00f3n del Congreso Mexicano de Historia.<br \/>\nDespu\u00e9s, &#8230; la partida.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 12 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La partida; complejo psicol\u00f3gico, que provoca la alegr\u00eda de lo que realizamos y el dolor de lo que no podemos lograr a medida con nuestros sue\u00f1os. Pero la emoci\u00f3n del viaje, y el deseo de hurgar los nuevos horizontes, hacen borrar de nuestras mentes los viejos pensamientos, y dirigimos \u00e1vidos, los ojos al paisaje que se abre ante nosotros.<\/p>\n<p>M\u00e9xico es para el extranjero, una de esas extraordinarias regiones, en donde lo inesperado, lo sorprendente, hace su aparici\u00f3n para maravillarnos, detr\u00e1s de la curva que describe el tren, m\u00e1s all\u00e1 de la loma insignificante, o al fondo de los \u00e1rboles frondosos.<\/p>\n<p>Por ello no perdemos de vista el horizonte. Lentamente, vamos dejando atr\u00e1s, primero, la gran ciudad, luego los peque\u00f1os poblados. Teoloyuc\u00e1n, con su torre barroca, proyectada sobre el verde de la monta\u00f1a, Cuatitl\u00e1n, Huehuetoca&#8230; En lontananza, monta\u00f1as, y la altiplanicie que se funde a momentos con el cielo.<\/p>\n<p>En una parada, contemplamos un terreno \u00e1rido, suelo de piedra y cactus, y sobre un peque\u00f1o promontorio, un indio que quiz\u00e1s no fuese mayor de cinco a\u00f1os. Paisaje y ni\u00f1o se fund\u00edan y no podr\u00edamos decir donde comenzaba y terminaba el uno, hasta donde era piedra y donde humanidad. Creo que en ning\u00fan lugar como M\u00e9xico, se funden con mayor armon\u00eda lo f\u00edsico y lo humano. El hombre triste de la altiplanicie, con sus cantos tristes y sus tardes grises. El hombre de los llanos del norte, con su ganado, y sus canciones con ritmo de trote de caballo sobre los caminos. El hombre ardiente de las costas c\u00e1lidas.<\/p>\n<p>Alguien, comentaba la cara inexpresiva del indito. Falta de comprensi\u00f3n. \u00bfNo expresaba acaso aquel rostro, la aridez del paisaje, la tristeza de los siglos de explotaci\u00f3n y el asombro de un pueblo que a\u00fan no ha comprendido a los nuevos hombres y a los nuevos dioses?<\/p>\n<p>Mientras, otros indios (sarapes llamativos y rostros herm\u00e9ticos) ofrec\u00edan sus tortillas, panes y baratijas desde el and\u00e9n de la estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra vez en marcha y nuevos paisajes. Conos perfectos de antiguos volcanes, y ca\u00f1ones entre las piedras por donde corre el r\u00edo. El tiempo transcurre y se entablan largas conversaciones con los compa\u00f1eros del viaje. Desmintiendo la teor\u00eda de la tristeza del mexicano, se gastan bromas a costa de los congresistas; al Lic. Don Antonio Pompa y Pompa, se le llama \u201cbi-Pompa\u201d, \u201cre-Pompa\u201d, y \u201cPomp\u00f3n\u201d; y se adopta al Maestro Agust\u00edn Y\u00e1nez, como \u201cpap\u00e1 Y\u00e1nez\u201d.<\/p>\n<p>Nos acercamos a Quer\u00e9taro. Dando muestras de una perfecta organizaci\u00f3n, una estaci\u00f3n antes de la ciudad, sube al tren la comisi\u00f3n organizadora, y al llegar al pueblo, ya sabemos donde estaremos hospedados. Despu\u00e9s, la llegada a Quer\u00e9taro, donde como acto inicial se nos brinda un magn\u00edfico banquete (comida larga y discursos cortos), dentro de un ambiente amable, cordial, casi familiar.<\/p>\n<p>Un paseo por una ciudad desconocida, tiene algo de descubrimiento. Y as\u00ed, despu\u00e9s de la magn\u00edfica comida, salimos a descubrir la ciudad de Quer\u00e9taro. Paseamos por sus calles: nuestra vista persigue en lo art\u00edstico, la hermosa cornisa, los balcones de extra\u00f1os labrados, los restos de antiguos escudos, las grandes iglesias, el precioso altar de Churriguera. Y en lo humano, las costumbres del pueblo, el reflejo de sus condiciones econ\u00f3micas, los tipos raciales&#8230; Mientras vivimos el presente, hacemos retornar el pasado a nuestra mente, al pasar frente al palacio que Tres Guerras construyera para el Marqu\u00e9s de la Villa del Villar del \u00c1guila, y m\u00e1s tarde delante del Convento de Santa Clara, donde estuviera presa la Corregidora.<\/p>\n<p>Y as\u00ed llega la noche.<br \/>\n\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p>El Gobierno del Estado, y sub-comit\u00e9 organizador del VII Congreso Mexicano de Historia, tiene el placer de invitar a Ud., a la velada, que, como homenaje a los Ciudadanos Delegados a dicho Congreso, tendr\u00e1 lugar el 12 del presente mes, a partir de las veinte y una horas en el Museo Regional de esta Ciudad.<\/p>\n<p>Un acto de recepci\u00f3n en un pueblo de provincia, consta inevitablemente de tres partes. Primero: palabras emocionadas del gobernador o alcalde, que nos habla \u201cdel alto honor de esta modesta Ciudad, al recibir a tan notables hu\u00e9spedes\u201d. Despu\u00e9s, las imprescindibles frases de agradecimiento por parte del representante de los hu\u00e9spedes. Y finalmente una serie de actos art\u00edsticos, entre los que descuella el poeta o la poetisa pueblerina, que con su gran melena \u2014restos del romanticismo decadente\u2014; su \u00faltimo vestido negro, nos lanza, sin compasi\u00f3n alguna, \u201csus \u00faltimos poemas\u201d.<\/p>\n<p>En Quer\u00e9taro, bajo la arcada maravillosa del antiguo Convento de San Francisco, en cuyos corredores parecen meditar a\u00fan los frailes diezochescos, tuvo lugar la recepci\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera parte, estuvo a cargo del gobernador del Estado, Lic. Don Agapito Pozo. Despu\u00e9s, el Lic. Don Antonio Pompa y Pompa, desarroll\u00f3 el tema de la \u201cDin\u00e1mica de la Independencia\u201d. Habl\u00f3 de las dimensiones hist\u00f3ricas y de una cuarta dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>La Srta. Margarita Mondrag\u00f3n \u2014inevitable\u2014, nos recit\u00f3 sus ultimas poes\u00edas. El \u201cPoema de la Vida Sencilla\u201d y el \u201cPoema del Naranjo en Flor\u201d. Los t\u00edtulos hablan por s\u00ed solos. \u201cQuiero un naranjo florido, perfumado de todas las fragancias, tener una casita llena de amor, y un corderito, y un amante, etc. etc.\u201d<\/p>\n<p>El comentario perfecto lo realiz\u00f3 el maestro Y\u00e1nez: \u201cComo \u201cse manda\u201d esa mujer\u201d.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n la salva luego, el tenor Enrique Herrera Vega, voz estupenda y cara de ni\u00f1o, que nos canta, \u201cRec\u00f3ndita Armon\u00eda\u201d y una hermosa canci\u00f3n napolitana de Tagliaferri. Aprovech\u00e1ndose del ambiente, melod\u00eda napolitana, y casona colonial, un compa\u00f1ero nuestro, licenciado, recita al o\u00eddo de una queretana,<\/p>\n<p>Queretana, queretana querendona, Que adherida a tus cristales<br \/>\nY detr\u00e1s de la ventana&#8230;<\/p>\n<p>Y el maestro Carre\u00f1o, lo mira y sonr\u00ede.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s nuevas piezas musicales, aplausos y fin de la fiesta. En tesis general, fu\u00e9 un acto sincero, sin pretensiones y magn\u00edficamente logrado.<\/p>\n<p>Mientras el p\u00fablico, se retiraba del acto, pase\u00e9 con un amigo del Colegio por el amplio Convento de San Francisco. La noche llenaba de quietud el amplio edificio y en sus sombreados corredores sentimos revivir a momentos las muertas escenas de siglos pasados. Miramos una a una sus amplias celdas, el enorme comedor, obra magn\u00edfica de sencillez y gusto, el segundo patio con su t\u00edpica fuente central y sus bellas arcadas, lugar de meditaci\u00f3n y rezo de los franciscanos.<\/p>\n<p>Ante la magnitud de los edificios religiosos queretanos no pude menos que tornar a meditar, tal como me sucedi\u00f3 en Puebla y M\u00e9xico, sobre el enorme poder econ\u00f3mico de la iglesia. Pregunt\u00e9 si se hab\u00eda escrito algo sobre los fundamentos econ\u00f3micos de la dominaci\u00f3n religiosa en M\u00e9xico y no obtuve respuesta. Quiz\u00e1s si esta tesis ser\u00eda la que con mayor gusto estudiase.<\/p>\n<p>Salimos del Convento. Mientras la ciudad dorm\u00eda, paseamos por sus calles empedradas y rectas. El pasado era presente, bajo la mirada silenciosa de la noche.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, imaginamos ver, el sereno \u2014sombrero de tres picos, pantal\u00f3n ajustado y en la mano la lanza y el farol\u2014 con su paso cansado y somnoliento, deteni\u00e9ndose y gritando: \u2014las doce y serenooo&#8230;!<\/p>\n<p>Y por otras empedradas callejuelas, la sombra del cura Hidalgo, el negro sombrero redondo, hundido casi hasta los verdes ojos y el paso lento.<\/p>\n<p>Las campanas de la Iglesia de Santa Clara, nos vuelven de nuevo a nuestro siglo, y emprendemos el retorno a la casa.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 13 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana, salimos a contemplar la ciudad. Y fuimos penetrando en sus principales edificios, admirando sus imponentes interiores y sus patios magn\u00edficos, las iglesias que se yerguen al doblar de cada calle&#8230;<\/p>\n<p>Quise comprender algo del pasado de Quer\u00e9taro, a trav\u00e9s de la piedra de sus construcciones.<\/p>\n<p>En Cuba hab\u00eda intentado algo de esto. Recuerdo como la Habana, refleja a trav\u00e9s de su pobre arquitectura colonial, su historia de plaza fuerte y tierra de paso. Castillos que se levantan en cada punto de la costa de posible invasi\u00f3n, y hacia el interior, nuevas fortalezas, casi inexpugnables en su \u00e9poca, en todo lugar de importancia militar. Eramos la ciudad m\u00e1s fortificada de Am\u00e9rica, y la m\u00e1s atrasada y plagada de vicios.<\/p>\n<p>En Quer\u00e9taro, trato de indagar el fundamento de esta enorme riqueza que se refleja en sus construcciones coloniales. Abrumo a mis compa\u00f1eros de preguntas, \u00bfCu\u00e1l fu\u00e9 la causa de esa enorme prosperidad econ\u00f3mica? \u00bfRegi\u00f3n minera? \u00bfAgr\u00edcola? \u00bfCentro de cruce de todos los caminos del baj\u00edo?&#8230;<\/p>\n<p>Quedo satisfecho con determinadas respuestas, pero otras solo hacen acrecentar la duda. Recuerdo haber leido en la obra del Bar\u00f3n de Humboldt que Quer\u00e9taro ten\u00eda en 1 800, una poblaci\u00f3n de 35000 habitantes; hoy tiene 40000. \u00bfPor qu\u00e9 ha permanecido casi estacionaria la poblaci\u00f3n? \u00bfSe agotaron las antiguas fuentes de riqueza? \u00bfEn qu\u00e9 forma modificaron los procesos revolucionarios este estado de cosas?<\/p>\n<p>Y sin abandonar estos pensamientos veo que en todo lo recorrido en la tarde de ayer y ma\u00f1ana de hoy, no he visto una sola industria de importancia. En una casa hac\u00edan sarapes con m\u00e9todos elemental\u00edsimos incapaces de crear riquezas. La industria alfarera, si la hay, por las muestras que he visto en los mercados, debe hallarse en las mismas condiciones rudimentarias. He atravesado la ciudad de un extremo a otro y s\u00f3lo he visto una construcci\u00f3n nueva, que result\u00f3 ser obra de reformas, de una residencia neocl\u00e1sica de Tres Guerras.<\/p>\n<p>Los conventos e iglesias, con magn\u00edficas obras de arte, aparecen en un abandono lastimoso. El ambiente humano refleja un estado que no est\u00e1 en consonancia con la riqueza arquitect\u00f3nica. Nos hallamos, sin duda alguna, ante una ciudad que ha deca\u00eddo notablemente.<\/p>\n<p>Al pasar frente al convento de Santa Clara, termino mis disquisiciones, y nos detenemos a contemplar sus maravillosos altares churriguerescos. Despu\u00e9s, seguimos nuestro recorrido, San Agust\u00edn, extraordinaria iglesia barroca, en cuyo interior se sustituyeron los altares de churriguera, por las fr\u00edas edificaciones neocl\u00e1sicas. El edificio del Convento de San Agust\u00edn, que est\u00e1 ocupado hoy por el palacio Federal, ofrece a mi vista el raro contraste de una construcci\u00f3n religiosa, cuya decoraci\u00f3n es totalmente pagana.<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente seguimos nuestro recorrido y contemplamos las iglesias de Santa Rosa, San Felipe Neri, Santo Domingo, la \u201ccasa de los perros\u201d&#8230; Y cuando terminamos el paseo, me retiro, satisfecho de haber podido mirar una hermosa ciudad colonial, pero molesto de esa visita a los edificios, hecha a pasos r\u00e1pidos y con superficialidad, a manera de turista norteamericano.<\/p>\n<p>A la tarde visita al Pueblito, con r\u00e1pido paseo por su bello convento. Nos sirve dentro del mismo un padre animado de los mejores deseos, y del mayor desconocimiento de todo lo art\u00edstico. O\u00edmos, llenos de paciencia, sus historias acerca del Convento y milagro de im\u00e1genes. A la salida, una anciana pide limosnas, y entra en la iglesia a depositar las monedas obtenidas en las grandes alcanc\u00edas. El padre, la mira satisfecho, exhibe una sonrisa en su cara redonda, y posa sus manos sobre el vientre, que la buena comida y la mejor ociosidad, aumentan d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Entre indignados por lo humano, y asombrados por lo art\u00edstico, retornamos a Quer\u00e9taro, visitando antes el Cerro de La Campanas con su peque\u00f1o museo, y emprendemos, r\u00e1pido, la vuelta a la estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el and\u00e9n, los vendedores mezclan las finas piedras de \u00f3palo y aguas marinas con cristales tallados, en busca de compradores ingenuos. Y a\u00fan el tren en marcha, nos ofrecen sus productos corriendo al par junto a las ventanillas del tren.<\/p>\n<p>Sonre\u00edmos y miramos al horizonte. Atr\u00e1s queda Quer\u00e9taro sumido en las primeras sombras del crep\u00fasculo, con sus calles empedradas y rectas, en donde comienzan a surgir las primeras luces desafiando la noche. Pueblo se\u00f1orial, donde las piedras de las casas han visto rodar los siglos por sus calles, y aun se alzan severas. Sus gentes, abiertas, hospitalarias, amigas, agitan sus pa\u00f1uelos desde el and\u00e9n, y luego se retiran lentamente. A la tarde noche, pasear\u00e1n por el parque, comentar\u00e1n la invasi\u00f3n de los historiadores, y seguir\u00e1n rumiando, mon\u00f3tonamente su vida peque\u00f1a.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 14 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Una visita a una ciudad, tiene algo de encuentro con una persona. Pero si se llega en plena madrugada, penetrando por sus calles oscuras y desiertas, con sus casas cerradas, sumidas a\u00fan en la quietud del sue\u00f1o&#8230; entonces la visita, m\u00e1s que visita, parece un asalto. Y llenos de complejos subconscientes, aminoramos el ruido dedo de nuestros pasas, bajamos el tono de nuestra voz, y nos contagiamos con el ambiente somnoliento.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fu\u00e9 como llegamos a Guanajuato. Asaltamos la Universidad, y montados todos de nuevo en camiones, recorrimos el intrincado laberinto de callejones guanajuatenses, para ir a la penitenciar\u00eda de menores, en donde fuimos hospedados. En un largo corredor, unas ci\u00e9n camas, ventanas con cristales rotos, por donde penetra un aire fr\u00edo. Hay grandes protestas, y un se\u00f1or a mi lado, pasa la noche rezando el rosario. Pero el cansancio es demasiado intenso para meditar u observar.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana, apenas tenemos tiempo de mirar la ciudad que parece deslizarse por las monta\u00f1as, y caer en la ca\u00f1ada. Problemas de hospedaje y soluci\u00f3n de asuntos materiales ocupan todo el tiempo. La tarde transcurre en la biblioteca de la Universidad, donde ayudo a un amigo a rectificar las citas de un trabajo que presentar\u00e1 al congreso.<\/p>\n<p>A la noche se presenta la primera oportunidad, ya libres de trabajo, de pasear por los callejones de Guanajuato. Y emprendemos la subida al P\u00edpila; atravesando las estrechas callejuelas que se cruzan y entrecruzan, formando un incomprensible laberinto. En el camino, pensamos en las riquezas de anta\u00f1o, y en las guerras de Insurrecci\u00f3n, que la llevaron a la ruina de la cual a\u00fan no se ha podido levantar totalmente.<\/p>\n<p>Hemos llegado al P\u00edpila. La ciudad se contempla en lo hondo del Valle: a la espalda y al frente monta\u00f1as, y en lo alto dominando la ciudad, el P\u00edpila.<\/p>\n<p>Del monumento que est\u00e1 ante nosotros, s\u00f3lo podemos decir que es grande. Pertenece a ese grupo de obras, que como la estatua de la Libertad, s\u00f3lo son admirables por su tama\u00f1o. Responden a ese estado mental, que se advierte en determinadas clases poco cultivadas, y que se pudiera definir como \u201cobsesi\u00f3n por el tama\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Desciendo por el mismo camino y vuelvo a mi nuevo hospedaje, ahora en el Hotel San Antonio.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 15 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>He conversado en la ma\u00f1ana con un campesino, que debe tener sus siembras en un lugar cercano a la ciudad; se quejaba en forma terrible de la sequ\u00eda que est\u00e1 azotando estos campos, y ped\u00eda a Dios que lloviera. No quise intervenir en sus creencias, pero pens\u00e9, que ser\u00eda m\u00e1s pr\u00e1ctico estudiar un buen sistema de regad\u00edo.<\/p>\n<p>Esta sequ\u00eda, por otra parte, ha sido bastante general. En el camino he visto los campos de ma\u00edz, arruinados por la falta de agua, y he notado tambi\u00e9n la escasez de \u00e1rboles. \u00bfHabr\u00e1 sido modificado el r\u00e9gimen de las lluvias por la despoblaci\u00f3n forestal? En Cuba ha sucedido as\u00ed, en determinadas regiones.<\/p>\n<p>Trat\u00e9 de indagar m\u00e1s acerca de los problemas campesinos, pero con la parquedad caracter\u00edstica del indio, me respondi\u00f3 en monos\u00edlabos cortantes, Sonre\u00ed y sal\u00ed a la calle.<\/p>\n<p>Extra\u00f1ado por la gran cantidad de peleter\u00edas, indago, y me informan que una de las principales fuentes de vida de la ciudad est\u00e1 en la industria del calzado.<\/p>\n<p>Ya al final de la \u00fanica calle recta que hay en todo Guanajuato, encuentro el edificio del mercado. Aunque bastante malo ornamentalmente, responde en forma perfecta a su funci\u00f3n pr\u00e1ctica. Buen sistema de desag\u00fce, para su mantenimiento en estado del limpieza; techo abovedado, que elimina las columnas interiores, permitiendo buena ventilaci\u00f3n y luz. Algo peque\u00f1o para las necesidades de la ciudad, obliga a establecerse a muchos vendedores en las afueras del mismo.<\/p>\n<p>Frente al mercado, una de las muchas iglesias de la ciudad. Esta es la tercera que vemos, y al igual que las anteriores, nos decepciona, no s\u00e9 la causa, pero las construcciones guanajatenses, me parecen muy inferiores a todo lo que v\u00ed en Quer\u00e9taro. Si la ciudad es admirable por lo original de su emplazamiento y por lo bello de sus calles, que se resuelven en estrechos callejones, art\u00edsticamente a\u00fan no he encontrado nada comparable a la arquitectura queretana.<\/p>\n<p>La iglesia de San Diego, con una notable influencia del rococ\u00f3 franc\u00e9s y recargada ornamentaci\u00f3n, no me pareci\u00f3 de acuerdo con el t\u00edpico buen gusto del churriguera mexicano. Adem\u00e1s contribu\u00edan a aumentar el mal efecto, la desagradable pintura rosada, dada en la fachada, sobre la verde cantera de Guanajuato, y un z\u00f3calo imitando tezontle todo alrededor.<\/p>\n<p>En el interior, los fr\u00edos altares neocl\u00e1sicos, en uno de los cuales, una imagen de rostro triste, parece protestar de los pa\u00f1os rojo sangre y verde fuerte, con que la han vestido.<\/p>\n<p>En la tarde vuelvo de nuevo a la biblioteca donde trabajo hasta llegada la noche. Terminada la labor, pido al bibliotecario algunos libros sobre Guanajuato y los llevo al hotel. No salgo de mi habitaci\u00f3n teniendo empe\u00f1o en conocer alguno de los hechos principales de la historia de la ciudad. Trato de leer las obras y encuentro que la primera \u201cTradiciones Guanajuatenses\u201d, est\u00e1 en versos, y con un pr\u00f3logo de Juan de Dios Peza. La cierro para devolverlo al d\u00eda siguiente. La segunda de las obras es sobre la insurrecci\u00f3n de 1810 en Guanajuato, siendo el juicio cr\u00edtico tambi\u00e9n del propio Peza. Leo un p\u00e1rrafo al azar, \u201c&#8230; cual \u00e1giles golondrinas que en las ma\u00f1anas sacuden sus alitas entumidas por el fr\u00edo y mojadas por las gotas del roc\u00edo se ponen a volar hacia el azul del cielo&#8230; etc. etc.\u201d. Lo devuelto tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 16 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La Universidad de Guanajuato, se complace en invitar a Ud, a la Comida Campestre que en honor del C. Presidente de la Rep\u00fablica, de los asistentes al VII Congreso Nacional de Historia y del VI Concurso Fraternal, ser\u00e1 servida en el Paseo de la Esperanza a las 14 hrs. del d\u00eda 16 de los corrientes.<\/p>\n<p>Salto de la cama y a\u00fan bajo los efectos del sue\u00f1o, recibo la primera sorpresa al ser convidado por mis compa\u00f1eros a una \u201ctamalada\u201d. Despu\u00e9s me explican que en la comida campestre que se nos dar\u00e1 a los miembros del Congreso, figura como plato esencial, los tamales oaxaque\u00f1os. Anoto la nueva palabra para incluirla en mi diccionario de mexicanismos, y subo al cami\u00f3n que nos ha de conducir a la Presa de la Esperanza.<\/p>\n<p>El camino que nos lleva al lugar de la comida, asciende tortuoso la monta\u00f1a. Hacia abajo, confundidas con el verde de las selvas que las invade, se ven las desiertas haciendas de beneficios, que recuerdan en sus ruinas los antiguos tiempos de esplendor; y los abandonados poblados mineros, de donde surgen a\u00fan torres de casi derruidas iglesias, en un alarde de eterno poder\u00edo.<\/p>\n<p>Ya a unos 2 700 mts. sobre el nivel del mar, encontramos entre un peque\u00f1o, pero hermoso bosque de pinos, la mesa puesta y lista a servir la comida campestre. La tarde en el acto, transcurre velozmente, entre las canciones de los mariachis, las piezas musicales que interpretan las orquestas y los discursos de ritual; todo ante la asistencia del C. Presidente de la Rep\u00fablica, General Manuel Avila Camacho. El tequila y el cognac abundante, dan un tono peculiar a la comida, en la que abundan las frases mordaces y las bromas de todos los tipos.<\/p>\n<p>Durante el retorno, nos detenemos a ver la maravillosa iglesia de la Valenciana. Quedo sorprendido ante el extraordinario cincelado de los motivos ornamentales de la fachada. En el centro, un \u00e1guila de dos cabezas que rodea un bello sol, constituyen el eje alrededor del cual se desenvuelven los dem\u00e1s decorados. No creo que en toda la Ciudad de Guanajuato, pueda hallarse ejemplar m\u00e1s acabado de fachada churrigueresca.<\/p>\n<p>Ya en el interior, los retablos respondenna la grandiosidad ornamental externa. El oro de sus grandes altares se conserva intacto, y quiz\u00e1s sea el de mejor calidad que yo he visto en este tipo de construcciones.<\/p>\n<p>Al lado de la iglesia, un enorme patio colonial, se halla en ruinas. En el interior de sus corredores, bajo las antiguas arcadas, ya han nacido hierbas, y muchas de las celdas adyacentes, han perdido el techo. Sin embargo, sobre los pozos, se conservan intactos los bell\u00edsimos motivos de hierro. En plena intemperie, dos enormes puertas que envidiar\u00edan por sus labrados las mejores casas mexicanas, se pudren lentamente. Es lastimoso ver perderse as\u00ed, obras de gran valor art\u00edstico, que un peque\u00f1\u00edsimo esfuerzo podr\u00eda salvar.<\/p>\n<p>Vista la enorme e interesante construcci\u00f3n religiosa, pasamos la calle y penetramos dentro de la antigua casona de los Condes de la Valenciana. Solo quedan en su ornamentaci\u00f3n parte de su antigua riqueza, y como s\u00edmbolo, la parte superior del escudo que coronara la fachada. Al centro de la casa, un patio colonial t\u00edpico con su fuente de azulejos, y una puerta al fondo que da acceso a un balc\u00f3n de fin\u00edsimos labrados en madera.<\/p>\n<p>Y es que la casa de los Condes de la Valenciana, tiene la caracter\u00edstica principal de las construcciones guanajuatenses, que al ser edificadas sobre monta\u00f1as, pueden tener un solo piso al frente y dos o m\u00e1s al fondo, si es que el suelo desciende o viceversa, si asciende.<\/p>\n<p>A\u00fan no hemos terminado de contemplar el paisaje \u2014verde valle interrumpido por ruinas negras\u2014 y emprendemos apresurados el retorno a Guanajuato, en donde la Inauguraci\u00f3n del Congreso nos espera.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n Organizadora de la VII reuni\u00f3n del Congreso Mexicano de Historia, tiene el honor de invitar a Ud y a su familia, a la ceremonia solemne de apertura de sesiones que se llevar\u00e1 a efecto el domingo 16 del corriente mes, a las 20 hs. en la sala de espect\u00e1culos del Gran Teatro Ju\u00e1rez, de acuerdo con el programa anexo.<\/p>\n<p>Cuando habl\u00e9 de las fiestas de recepci\u00f3n de Quer\u00e9taro, creo que anot\u00e9 las que a mi entender eran las caracter\u00edsticas esenciales en todo acto en un pueblo de provincia&#8230; Y esta sesi\u00f3n inaugural, ni por tratarse de un Congreso de Historia, se salv\u00f3 de los poetas de larga melena, que superando lo hecho anteriormente acudieron en mayor n\u00famero, y recitaron sus m\u00e1s largos poemas.<\/p>\n<p>El acto, tuvo lugar en el Gran Teatro Ju\u00e1rez, que por sus caracter\u00edsticas arquitect\u00f3nicas, merece que nos detengamos a describirlo. Una amplia fachada que dominan sim\u00e9tricamente dos leones. Seis faroles recargados en su ornamentaci\u00f3n, y no del mejor gusto, alumbran la amplia escalinata que conduce a un p\u00f3rtico de un neoclasicismo porfiriano, que no olvida en la parte superior la tradici\u00f3n barroca mexicana. Y unas musas, que careciendo de la sencillez y de la gracia griega, resultan de mucho peor gusto que los grandes faroles de hierro.<\/p>\n<p>Pasado con un poco de susto por semejante fachada, entramos en un bosque de columnas. Y decimos bosque y no exageramos, porque el peque\u00f1o sal\u00f3n anterior a la sala de espect\u00e1culos, no tendr\u00e1 m\u00e1s de cuarenta metros cuadrados de superficie, y en su interior aparecen exactamente, diez y seis columnas, grandes, imponentes, y sobre todo totalmente innecesarias desde el punto de vista constructivo. E impropias y casi rid\u00edculas ornamentalmente. Y es que el arquitecto parece que olvid\u00f3 que la ornamentaci\u00f3n, jam\u00e1s debe de alterar las caracter\u00edsticas funcionales del edificio.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan no hab\u00eda visto lo m\u00e1s sorprendente. Y es que al penetrar en el sal\u00f3n de actos, encontr\u00e9 nada menos que una mezquita \u00e1rabe convertida en teatro. Pero una mezquita \u00e1rabe, naturalmente, sin el buen gusto de los artistas musulmanes, y con un colorido, capaz de hacer reaccionar desagradablemente al ser de menor sentido crom\u00e1tico que exista.<\/p>\n<p>Aunque el ambiente no era el m\u00e1s propicio, el acto promet\u00eda ser brillante y en realidad lo fue. Abri\u00f3 la sesi\u00f3n el Prof. Ch\u00e1vez Orozco, qui\u00e9n como presidente de la comisi\u00f3n organizadora, dijo el discurso inaugural. Despu\u00e9s de unas piezas musicales, y la imprescindible poetisa, el Gobernador del Estado, D. Ernesto Hidalgo, nos habl\u00f3 de Spengler, Kant, la Historia y el General D. Manuel \u00c1vila Camacho, en un discurso, en el que no dijo nada o yo no entend\u00ed. Un nuevo poeta, nos recita tres poemas suyos que tampoco entiendo. Era algo as\u00ed, \u201c&#8230;si cuando yo aprend\u00ed lo que hab\u00eda aprendido, y al aprender aprend\u00ed tambi\u00e9n lo no aprendido, etc., etc.\u201d.<\/p>\n<p>Piezas musicales, nuevo discurso por D. Jaime Torres Bodet, secretario de Educaci\u00f3n P\u00fablica, y declaratoria de la apertura por el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Manuel \u00c1vila Camacho. Por \u00faltimo, el informe del Lic. Don Antonio Pompa y Pompa, elecci\u00f3n de los funcionarios, y fin del acto.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 17 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Han comenzado las sesiones del Congreso de historia. Le comunico al Maestro Y\u00e1nez mi deseo de asistir a la secci\u00f3n de asuntos coloniales, por ser la parte de la historia de este pa\u00eds de la que tengo mayor desconocimiento, y este acepta.<\/p>\n<p>Preside la mesa de la Secci\u00f3n de Historia Colonial, el Prof. Don Alberto Mar\u00eda Carre\u00f1o, de qui\u00e9n acabo de leer recientemente un estudio, sobre los jefes del ej\u00e9rcito en 1847. Y act\u00faan como vocales Guillermo Porras con qui\u00e9n he hecho amistad en el Museo Nacional, y el Lic. Aguirre Beltr\u00e1n, a qui\u00e9n he conocido en el Centro de Estudios Afroamericanos, del cual me hizo miembro. Este \u00faltimo, estaba en sustituci\u00f3n del Lic. Jos\u00e9 Manuel Quintana, que no hab\u00eda podido asistir.<\/p>\n<p>En la sesi\u00f3n de la ma\u00f1ana, se leyeron cuatro trabajos. El primero de Luz Mar\u00eda Frutos, sobre la \u201cEducaci\u00f3n Primaria en la Ciudad de M\u00e9xico\u201d, me pareci\u00f3 en tesis general bueno, pero incompleto. Muchos aspectos, que creo esenciales, solo se esbozaron, mientras se dedicaban varias p\u00e1ginas a descripciones de colegios que aunque interesantes como dato auxiliar, no constituyen la \u00edndole misma del programa. La mas acertada de todas las intervenciones, me pareci\u00f3 se la de Aguirre Beltr\u00e1n, sobre las limitaciones raciales en la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, el Lic. Luis Casta\u00f1eda Guzm\u00e1n, nos dio a conocer con su correspondiente interpretaci\u00f3n, una serie de \u201cDocumentos in\u00e9ditos para la Historia de la Ciudad de Oaxaca\u201d. El desconocimiento del tema, no me permite un juicio sobre el trabajo. Sin embargo, ante la afirmaci\u00f3n de que Oaxaca era la \u00fanica Ciudad que pod\u00eda conceder mercedes de tierras, record\u00e9 que en unos documentos al respecto publicados por el Bolet\u00edn del Archivo Nacional, se afirmaba que C\u00f3rdova, tambi\u00e9n ten\u00eda esa misma facultad. Mi intervenci\u00f3n fu\u00e9 corroborada por el Lic. Aguirre Beltr\u00e1n y por el Dr. Miguel Dominguez, y anotada por el Lic. Casta\u00f1eda Guzm\u00e1n.<\/p>\n<p>El tercero de los trabajos presentados, fue el de la Srta. Amelia Monroy Guti\u00e9rrez, y trat\u00f3 sobre la \u201cEscuela Rural y Castellanizaci\u00f3n de los indios en el Siglo XVIII\u201d. Con las mismas caracter\u00edsticas del estudio de la Srta. Luz Mar\u00eda Frutos, este nuevo trabajo parec\u00eda adolecer de superficialidad en asuntos de extrema importancia, y excesiva extensi\u00f3n en datos de inter\u00e9s secundario. Ante una afirmaci\u00f3n demasiado general sobre los procesos culturales, intervine en la pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo la Srta. Adela Vazquez Shiaffino, di\u00f3 lectura a su trabajo sobre \u201cLa poes\u00eda en la Nueva Espa\u00f1a. El estudio constaba de tres partes, de las que la autora ley\u00f3 la referente a Sor Juana In\u00e9s de la Cruz. En todo lo le\u00eddo, no encontr\u00e9 \u00a1realmente nada nuevo, y si, una versi\u00f3n de las ideas que sobre Sor Juana, ha emitido el eminente cr\u00edtico mexicano Ermilo Abreu G\u00f3mez, pero indudablemente sin la brillantez de su prosa magn\u00edfica. Me pareci\u00f3 oportun\u00edsima la intervenci\u00f3n de Don Francisco de la Maza, con motivo a la sobrestimaci\u00f3n que la autora hace de la c\u00e9lebre prueba \u2014que seg\u00fan la tradici\u00f3n\u2014 sometieron a Sor Juana cuando ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Careciendo el trabajo de los elementos esenciales de un estudio hist\u00f3rico, fu\u00e9 desaprobado.<\/p>\n<p>\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p>A la tarde continuamos la interrumpida lectura de trabajos. El primero de ellos, fu\u00e9 el del Lic. Leopoldo Mart\u00ednez Cosio, titulado, \u201cNotas a la informaci\u00f3n \u201cin extenso\u201d de Pedro Abarca\u201d. Creo que tanto por el caudal de datos presentados, lo original de sus interpretaciones, como por sus caracter\u00edsticas externas de lenguaje f\u00e1cil y sugestiva exposici\u00f3n, ha sido el mejor de los estudios presentados en el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>Seguidamente, nuestro compa\u00f1ero de estudio, el Lic. Gonzalo Obreg\u00f3n, nos lee su trabajo sobre \u201cJos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Alconedo, artista e insurgentes\u201d. Con f\u00e1cil y brillante lenguaje, el compa\u00f1ero Gonzalo Obregon, nos narra los principales hechos de la vida de este notable personaje, aclarando toda una serie de puntos desconocidos totalmente y que el dilucida, gracias a una serie de documentos in\u00e9ditos que ha encontrado en el Archivo de la Naci\u00f3n, confundidos en los vol\u00famenes de los Indiferentes de Guerra.<\/p>\n<p>S\u00f3lo no estuve de acuerdo con el Lic. Obreg\u00f3n en un punto. La afirmaci\u00f3n que hace de que Luis Rodr\u00edguez Alconedo aprende la t\u00e9cnica de la pintura al pastel en Espa\u00f1a, ya que en M\u00e9xico se hab\u00eda dedicado solo al arte de la plater\u00eda. Al rebatirle este punto en el Congreso, me bas\u00e9 en el hecho de la breve estancia de Alconedo en Espa\u00f1a, y que cuando a\u00fan no hab\u00edan transcurrido unos meses de su vuelta a M\u00e9xico, produce uno de sus m\u00e1s notables cuadros, que el propio Obreg\u00f3n considera obra maestra en la pintura universal. Por magn\u00edficas que sean las cualidades art\u00edsticas de un pintor, es imposible casi, llegar en s\u00f3lo dos a\u00f1os al dominio t\u00e9cnico que se alcanza en el autorretrato hoy existente en el Museo de Puebla.<\/p>\n<p>El Dr. de la Maza, considera acertada mi observaci\u00f3n, y recuerda al Lic. Obreg\u00f3n que detr\u00e1s del cuadro aparece una inscripci\u00f3n que dice, \u201cretrato del celebre cincelador, Don Luis Rodr\u00edguez Alconedo, pintado por el mismo. Febrero de 1811\u201d, que se\u00f1ala una fecha anterior a la de su viaje a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de contestadas las observaciones por el autor se aprueba el trabajo por unanimidad.<\/p>\n<p>La tercera de las tesis le\u00edda en esta sesi\u00f3n, fu\u00e9 la del Lic. Aguirre Beltr\u00e1n, sobre \u201cLa composici\u00f3n biol\u00f3gica del pueblo mexicano\u201d. Estamos de nuevo, ante un estudio serio, que agota las fuentes, y presenta aspectos desconocidos de la historia de M\u00e9xico. El Maestro Carre\u00f1o, lo considera como uno de los mejores presentados al Congreso.<\/p>\n<p>Con respecto a una serie de datos sobre las relaciones sexuales de los esclavos, y una conclusi\u00f3n demasiado general a mi parecer, difiero del Lic. Aguirre Beltr\u00e1n, y baso mis razonamientos en las obras que sobre la Esclavitud en Cuba, han escrito primero <span class='tooltipsall classtoolTips3' style='border-bottom:2px dotted #888;'>Jos\u00e9 Antonio Saco<\/span>, y actualmente Don Fernando Ortiz. Recuerdo tambi\u00e9n una frase de Herskovitz, y por \u00faltimo una nota que aparece en el Diario de Navegaci\u00f3n de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, en que hace referencia a los esclavistas Portugueses.<\/p>\n<p>Aguirre Beltr\u00e1n, anota esta \u00faltima cita, y se aprueba el trabajo.<\/p>\n<p>El \u00faltimo de los trabajos le\u00eddos en la tarde, fu\u00e9 el del Lic. Guillermo Porras. Este joven historiador, nos presenta el Diario de Pedro Rivera, un trabajo impreso, del cual \u00e9l hizo la parte correspondiente a la paleograf\u00eda, y las notas, escribiendo el pr\u00f3logo su t\u00edo.<\/p>\n<p>Aunque no lo objet\u00e9 en la sesi\u00f3n, he pensado que dicho trabajo pudo haber dado lugar en el Congreso a fuerte pol\u00e9mica si se hubieran tratado los siguientes puntos. \u00bfPor qu\u00e9 se admite un trabajo impreso? \u00bfSi el pr\u00f3logo es del t\u00edo, el trabajo paleogr\u00e1fico carece de importancia, por tratarse de documentos del siglo XVIII, y las notas al texto son simples aclaraciones parecidas a las que en la edici\u00f3n anterior (el diario no estaba in\u00e9dito) fueron hechas por otro historiador, cu\u00e1l es en realidad el trabajo del Lic. Porras?<\/p>\n<p>Ya de noche, me retiro al hotel. Un fuerte dolor de cabeza me hace perder la conferencia del Dr. Caso.<\/p>\n<p>\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 18 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Como en el d\u00eda de ayer, la ma\u00f1ana transcurre en las sesiones de Historia Colonial. El primero de los trabajos de Ernesto Alvarado Garc\u00eda, es sobre \u201cDon Gonzalo de Alvarado\u201d, y promueve pocas discusiones. Quiz\u00e1s si la frialdad en la forma de tratar el tema, y las pocas sugerencias que el autor hace fueron las causas que motivaron esa reacci\u00f3n de indiferencia.<\/p>\n<p>Seguidamente, la Sra. Mar\u00eda Elena Sodi de Pallares, nos ley\u00f3 su estudio sobre la Historia del Traje Seglar y del Traje religioso. Como en los casos anteriores, el tiempo de lectura se fij\u00f3 en veinte minutos, durante los cuales la Sra. de Pallares ofreci\u00f3 toda una serie de datos que yo conoc\u00eda ya, por haberlos le\u00eddo casi id\u00e9nticos, en el \u00faltimo tomo de la Historia de Oncken que trata precisamente sobre la Historia del Traje. Terminada la lectura hice resaltar a la Sra. de Pallares, la coincidencia de ella con Oncken, el hecho de que no hubiese dicho una palabra sobre el traje religioso en M\u00e9xico, que seg\u00fan el t\u00edtulo de su trabajo, es lo esencial, y por \u00faltimo el error en que yo creo que incurre al titular el trabajo \u201cLa Historia del Traje Seglar y Religioso en M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p>Tomada en cuenta por la presidencia, mi objeci\u00f3n acerca de que no hab\u00eda tocado ning\u00fan punto acerca del traje religioso en M\u00e9xico, y que este era un congreso de Historia de M\u00e9xico, pidi\u00f3 a la Sra. de Pallares que leyese la parte del trabajo referente a ello. Es complacida la presidencia, y la nueva lectura, provoc\u00f3 intervenciones de Aguirre Beltr\u00e1n sobre la influencia que las costumbres negras pudieron tener en los trajes religiosos. Yo personalmente creo que la idea del Lic. Beltr\u00e1n no es correcta. Y por \u00faltimo, tomada en consideraci\u00f3n mi intervenci\u00f3n primera sobre el t\u00edtulo del trabajo, el maestro Carre\u00f1o, expresa que el cree que tengo raz\u00f3n y le pide a la ponente que lo cambie por el de Historia del Traje del Clero Secular y del Clero Religioso.<\/p>\n<p>Por peque\u00f1o margen en la votaci\u00f3n, se aprueba el trabajo.<\/p>\n<p>El tercero de los trabajos le\u00eddos, es del Sr. Ernesto Alvarado Garc\u00eda, un hondure\u00f1o, cuya caracter\u00edstica m\u00e1s notable parece ser su importante barba. Lee su segundo estudio, ya que anteriormente hab\u00eda le\u00eddo uno sobre Don Gonzalo de Alvarado. Este es sobre Alonso de C\u00e1ceres. En mi opini\u00f3n, este trabajo padec\u00eda de los mismos defectos que el anterior. Frialdad, falta de ideas, gran cantidad de documentos no in\u00e9ditos, que ocupan casi toda su extensi\u00f3n, y por \u00faltimo, una serie de conclusiones morales, sobre si determinados conquistadores eran buenos y otros eran malos, olvidando que las caracter\u00edsticas morales son las de menor importancia; que es imposible juzgar a los hombres de ayer con tablas de valores \u00e9ticos actuales; y que por \u00faltimo la conquista y poblaci\u00f3n obedecieron a una serie de determinantes econ\u00f3micos y no a la moralidad de ning\u00fan conquistador. Hago notar tambi\u00e9n que el criterio hist\u00f3rico debe ser amoral, y no susceptible de valoraciones \u00e9ticas.<\/p>\n<p>Nuevo receso, y a la tarde se reanuda la sesi\u00f3n. Inicia las labores el Dr. Salazar Viniegras, con su trabajo, \u201cUn alienado en la \u00e9poca colonial\u201d. Ante lo nov\u00edsimo de la tesis presentada por su autor, y lo contradictorio de sus conclusiones con las ideas actualmente sustentadas, se abre una animada discusi\u00f3n. S\u00f3lo hubo un punto en que coincidieron las opiniones, y fu\u00e9 la felicitaci\u00f3n al autor por la importancia de su trabajo.<\/p>\n<p>El Lic. Porras, lee un trabajo sobre \u201cLa orden de los Camilos en M\u00e9xico\u201d del Dr. Jos\u00e9 Castillo Pi\u00f1a, a la que nuestro compa\u00f1ero Obreg\u00f3n, verdadero especialista en estudios religiosos, encuentra defectos apreciables.<\/p>\n<p>Un nuevo trabajo sobre Sor Juana, esta vez leido por la Srta. Susana Uribe, y cuya autora es Josefina Muriel de la Torre es presentado a discusi\u00f3n. R\u00e1pidamente se aprueba incluirla en la sub-secci\u00f3n de literatura hist\u00f3rica, que el maestro Carre\u00f1o ha creado \u2014en mi opini\u00f3n\u2014, para incluir en ella a todos los trabajos que careciendo de consistencia hist\u00f3rica, no quiere rechazar por bondad inherente a su car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Y se cierra la sesi\u00f3n, con un magn\u00edfico trabajo del Lic. Manuel Carrera Stampa, sobre \u201cLa Previsi\u00f3n Social en la Nueva Espa\u00f1a\u201d. Una interesant\u00edsima pol\u00e9mica se desarrolla en torno al estudio, pero la ausencia del autor, troncha las ideas y las sugerencias.<\/p>\n<p>\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p>Terminada por hoy las sesiones de la mesa de estudios coloniales, salgo de la Universidad para descansar por un momento la mente, de la actividad constante en el estudio hist\u00f3rico. Pero pronto retorno ante la atracci\u00f3n que una conferencia del gran pintor Diego Rivera, ejerce sobre m\u00ed.<\/p>\n<p>Tal vez si la \u00fanica cosa que me ha decepcionado totalmente en M\u00e9xico fu\u00e9 esa conferencia de Diego Rivera. El tema a tratar, \u201cLa pintura como auxiliar de la historia\u201d, no pod\u00eda ser m\u00e1s sugerente. Pero el conferencista, o con una ignorancia absoluta del tema que desarrollaba, o con manifiesta idea de burlarse del auditorio (compuesto en su mayor\u00eda de individuos dedicados a los estudios hist\u00f3rico), hizo las siguientes afirmaciones. <i>Los frescos griegos revelan el car\u00e1cter de aquel pueblo<\/i>. La frase ser\u00eda perfecta, si existieran frescos griegos. Que, <i>para comprender al pueblo egipcio, hay que estudiar los restos de las antiguas y olvidadas tumbas de los esclavos, no la de los grandes faraones<\/i>.<\/p>\n<p>Al decir esto, suponemos que Diego Rivera, olvid\u00f3 totalmente la inexistencia de tumbas de esclavos, y que lo m\u00e1s que ha sido encontrado en el Egipto, son tumbas de determinados funcionarios del estado, como los famosos escribas, etc.<\/p>\n<p><i>Que si se comparaba la escultura producida en Europa con la americana, el balance quedaba a favor de la americana, <\/i>Esto me pareci\u00f3 incomprensible. \u00bfC\u00f3mo comparar un monolito azteca o inca, con una obra de Fidias o Prax\u00edteles? Y si se refer\u00eda a la \u00e9poca moderna, \u00bfd\u00f3nde hay en Am\u00e9rica un Miguel Angel, un Donatello, o un Rodin? El gran Alejadinho, que fuera el m\u00e1s notable escultor americano no llega a la altura de los anteriores. <i>Que en los comienzos de la conquista, se enviaron indios a Italia a las grandes escuelas de pintura y que estos indios, no aprendieron la t\u00e9cnica decadente de Rafael y Miguel Angel, sino que volvieron llenos de la fuerza de Boticelli y Fra Ang\u00e9lico<\/i>. Esta frase por s\u00ed sola, da el cartab\u00f3n para medir el valor de la conferencia. Primero; la afirmaci\u00f3n respecto al env\u00edo de indios a Italia, no aparece en ning\u00fan documento antiguo, y no se puede establecer sin tal comprobaci\u00f3n. Y suponiendo que hubiesen ido, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n habr\u00edan de aprender la t\u00e9cnica de los primitivos pintores italianos (a los que nadie hac\u00eda caso) y no la t\u00e9cnica fuerte de Miguel Angel y Rafael, que eran los grandes maestros de la \u00e9poca. \u00bfY donde queda la afirmaci\u00f3n de que Rafael y Miguel Angel eran decadentes?<\/p>\n<p><i>Que el padre Hidalgo fu\u00e9 uno de los mejores pintores de su \u00e9poca, y que en los museos quedan sus obras, siendo una de las m\u00e1s notables, su autorretrato, pintado frente a un espejo y con un Cristo al fondo<\/i>.<\/p>\n<p>El resto de la conferencia no la o\u00ed. Me levant\u00e9 indignado y sal\u00ed a refrescar mi mente por los callejones guanajatenses.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 19 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Amanezco enfermo y pierdo lo que me informan que fu\u00e9 el brillant\u00edsimo estudio de D. Arnaiz y Freg, enfocando el panorama general de la Historia de M\u00e9xico de 1821 a 1845. Pero llego a tiempo para escuchar completo el interesante trabajo sobre la poblaci\u00f3n que lee Alfonso Garc\u00eda Ruiz, graduado del Colegio de M\u00e9xico. Aunque sin el aporte magn\u00edfico de datos que Aguirre Beltr\u00e1n muestra en su tesis sobre \u201cLa composici\u00f3n biol\u00f3gica del pueblo mexicano\u201d, este trabajo de Garc\u00eda Ruiz, sobre un tema semejante, es notable por la claridad de sus ideas, as\u00ed como por el enfoque de los principales problemas \u00e9tnicos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en esta sesi\u00f3n de mesa redonda, se da lectura al trabajo que sobre Santa Anna, presenta el Dr. Leopoldo Salazar Viniegras, y la tesis del Ing. Luis Tornel Olvera, sobre \u201cEl Campo y la vida rural\u201d.<\/p>\n<p>Entre los puntos m\u00e1s sobresalientes del estudio del Dr. Salazar Viniegras, hay una afirmaci\u00f3n de que Santa Anna no fu\u00e9 un paranoico, como generalmente se le considera. Critica tambi\u00e9n determinadas obras este extraordinario personaje que afirman su condici\u00f3n de paranoico y esquizofr\u00e9nico, lo cual demuestra un desconocimiento del significado correcto de estos vocablos, que \u2014seg\u00fan su opini\u00f3n\u2014 son incompatibles.<\/p>\n<p>En la pol\u00e9mica correspondiente, Vito Alessio Robles sustenta la tesis \u2014que yo conoc\u00eda por hab\u00e9rnosla expuesto el Maestro Y\u00e1nez, en su brillante estudio\u2014 de que Santa Anna es s\u00f3lo el representante de todos los vicios y virtudes de la sociedad de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>En otra intervenci\u00f3n que anoto por parecerme brillante, aunque incompleta, el Prof. Ch\u00e1vez Orozco, nos afirma que Santa Anna es simplemente un demagogo. El perfecto representativo de la demagogia de los tiempos anteriores y posteriores a \u00e9l. \u201cNi los liberales ni conservadores hallaban la clave con la cual resolver en una forma satisfactoria el ansia de las clases populares. Santa Anna, tipo perfecto del demagogo, est\u00e1 siempre frente al gobierno cualquiera que este sea, siendo en esta forma el que en todo momento representa una posibilidad de liberaci\u00f3n\u201d (Textual). Afirma finalmente que salvo el caso de la Mesilla, no es responsable en ning\u00fan momento de la p\u00e9rdida del territorio nacional.<\/p>\n<p>Otro de los interesantes trabajos le\u00eddos en la mesa redonda fu\u00e9 el del Ing. Luis Tornel Olvera, sobre el campo y la vida rural. En forma amena nos expuso entre otros puntos de notable inter\u00e9s los esfuerzos realizados por los gobiernos del per\u00edodo de 1821 a 1847, para el mejoramiento de la agricultura. Anota el Ing. Tornel, que en un plan agr\u00edcola en cuya formaci\u00f3n intervino Don Lucas Alam\u00e1n, se propusieron entre otros puntos, la introducci\u00f3n de camellos para estas labores. Y aunque afirm\u00f3 m\u00e1s tarde que el plan no se llev\u00f3 a v\u00edas de hecho yo le aport\u00e9 un dato que pens\u00e9 tuviese relaci\u00f3n con lo referido anteriormente. Seg\u00fan documentos existentes en el Archivo de Santiago de Cuba, llegaron a ese puerto en forma accidental un grupo de camellos que tra\u00edan rumbo a M\u00e9xico y que por causas de las dificultades del transporte, y falta de reclamaci\u00f3n no llegaron a su destino. Sobre estos camellos hace un interesante estudio Don Jacobo de la Pezuela, en su Diccionario Hist\u00f3rico Geogr\u00e1fico de la Isla de Cuba.<\/p>\n<p>El \u00faltimo de los trabajos le\u00eddos fu\u00e9 el del Lic. Felipe Tena Ram\u00edrez, sobre La Legislaci\u00f3n, que a causa de mi estado f\u00edsico no pude o\u00edr completo.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 20 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana concurro a la mesa redonda, no obstante hallarme enfermo y padeciendo de fiebre bastante alta. Ten\u00eda extraordinario inter\u00e9s en oir el tema que sobre \u201cLa Vida Econ\u00f3mica en el per\u00edodo 1825-47\u201d, habr\u00eda de desarrollar el Prof. Ch\u00e1vez Orozco. Pero confieso que sal\u00ed defraudado. El ponente, rehuyendo las dificultades que las grandes s\u00edntesis presentan, toca un solo punto del problema; la miner\u00eda. Y a\u00fan dentro de este marco estrecho, centraliza m\u00e1s el tema y lo reduce a una interrogaci\u00f3n que plantea a la asamblea, pero que \u00e9l no contesta. \u00bfFue Lucas Alam\u00e1n el culpable de la penetraci\u00f3n capitalista inglesa en M\u00e9xico?<\/p>\n<p>Antes de llegar a este planteamiento, el Prof. Ch\u00e1vez Orozco nos describe sin aportar datos nuevos a los ya conocidos, la forma en que se arruina la industria minera mexicana, con las sucesivas guerras de insurrecci\u00f3n, y el estado deplorable que presentan al alcanzar la independencia. No habla de las luchas entre los capitalismos ingl\u00e9s y franc\u00e9s, y de las relaciones que con determinadas compa\u00f1\u00edas inglesas sostiene Don Lucas Alam\u00e1n. Y por \u00faltimo sugiere que la gran soluci\u00f3n al problema econ\u00f3mico de la \u00e9poca estaba en la intervenci\u00f3n de los capitales del Clero.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica que sucedi\u00f3 al trabajo no ofreci\u00f3 aportes de inter\u00e9s. Sin tener relaci\u00f3n ninguna con la tesis planteada por el ponente, el Sr. Avil\u00e9s Solares, nos afirma que el Baron de Humboldt fu\u00e9 un personaje de escasos conocimientos que tom\u00f3 los estudios que sobre la Nueva Espa\u00f1a hab\u00edan hecho sus contempor\u00e1neos mexicanos, los firm\u00f3 como suyos y los mand\u00f3 a imprimir.<\/p>\n<p>Arnaiz y Freg hace importantes aclaraciones y se pasa al segundo trabajo.<\/p>\n<p>Esta vez, Antonio Castro Leal, desarrolla el cap\u00edtulo correspondiente a la literatura. Terminado de leer su trabajo, que lo confirma como uno de los m\u00e1s brillantes cr\u00edticos literarios de M\u00e9xico, un joven pide la palabra, habla de Weber, Marx, la sociolog\u00eda, la econom\u00eda, el materialismo, las grandes escuela modernas del pensamiento, y sin que nadie comprenda ni lo que dice, ni que relaci\u00f3n tiene ello con la literatura, ocupa de nuevo su puesto orgulloso de la intervenci\u00f3n. Nuevas opiniones, no m\u00e1s afortunadas, terminan la discusi\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p>Finalmente el Dr. Francisco de la Maza, expone su estudio sobre las bellas artes. La reuni\u00f3n aunque agotada por las cuatro horas continuas de trabajo, reacciona favorablemente ante el inter\u00e9s que provoca la palabra brillante y amena del ponente.<\/p>\n<p>Siendo el per\u00edodo estudiado por el Dr. de la Maza, uno de los m\u00e1s pobres en el arte mexicano, el tema es de dif\u00edcil desarrollo. La tesis sustentada es la siguiente: el per\u00edodo de 1821 al 47, por las grandes conmociones pol\u00edticas, as\u00ed como por caer dentro de una etapa universal de mal gusto, es de escasa importancia en cuanto a producci\u00f3n pero de enorme inter\u00e9s si tenemos en cuenta que en ella se perfilan las caracter\u00edsticas de los nuevos estilos que han de elevar la pintura mexicana al sitial alt\u00edsimo en que hoy se encuentra.<\/p>\n<p>\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p>La sesi\u00f3n de la tarde la abre Carlos Bosch, en un estudio ampliamente discutido y que no pude oir \u00edntegro.<\/p>\n<p>Inmediatamente el padre Luis Medina Ascencio, presenta su documentado trabajo sobre \u201cLa Santa Sede y la Emancipaci\u00f3n Mexicana\u201d. Las ideas del Padre Ascencio eran ya casi conocidas en su totalidad por m\u00ed, por haber leido sus publicaciones sobre el tema en la Revista de Estudios Hist\u00f3ricos, de Guadalajara. Pero no obstante segu\u00ed con inter\u00e9s todas sus palabras.<\/p>\n<p>Aunque a gran distancia del ponente, en lo que a ideolog\u00eda religiosa se refiere, reconozco que su trabajo agot\u00f3 las fuentes de investigaci\u00f3n existentes, tanto en M\u00e9xico como en Roma, donde estuvo varios a\u00f1os. Y que su tesis es una de las de mayor inter\u00e9s entre las presentadas en esa mesa redonda.<\/p>\n<p>Pero el tema, eminentemente pol\u00e9mico, provoca de inmediato grandes discusiones, sobre todo en lo referente a la misi\u00f3n encomendada por el gobierno de M\u00e9xico a Francisco Pablo V\u00e1zquez ante la Santa Sede.<\/p>\n<p>Las tendencias de izquierda y derecha en el Congreso, se ponen de manifiesto atacando directamente los primeros, y defendiendo los segundos, las ideas sustentadas por el ponente.<\/p>\n<p>El Sr. Avil\u00e9s Solares trona contra una enc\u00edclica de Le\u00f3n XII, posiblemente refiri\u00e9ndose al Breve, \u201cEtsi Iam Diu\u201d, y Arnaiz y Freg realiza con su mordacidad caracter\u00edstica brillantes intervenciones.<\/p>\n<p>El \u00faltimo de los ponentes, es Pablo Herrera Carrillo, quien nos presenta un trabajo sobre los partidos pol\u00edticos, improvisado r\u00e1pidamente, y sin la consistencia que un estudio de esta \u00edndole requiere. El autor aclara que el trabajo se le encomend\u00f3 a \u00faltima hora y sin darle tiempo siquiera para ordenar los materiales. Pero a pesar de estas condiciones adversas, las notables facultades oratorias del ponente, hacen que el inter\u00e9s no se pierda un s\u00f3lo instante.<\/p>\n<p>Planteadas una serie de interrogaciones sobre los partidos pol\u00edticos como instrumentos de penetraci\u00f3n extranjera, se suscita la acostumbrada pol\u00e9mica, que Don Vito Alesio Robles aprovecha para adelantar conceptos sobre el tema que ha de desarrollar ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Se cierra la sesi\u00f3n.<\/p>\n<p>A la noche en el Teatro Ju\u00e1rez, tenemos representaci\u00f3n del \u201cEl Tiempo en Sue\u00f1o\u201d obra teatral de Henry Lenormand. Pero, no asisto, prefiero estudiar y poner en orden las notas de este Diario.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 21 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Asisto desde temprano a la mesa redonda. En el primero de los trabajos presentados \u201cZavala; precursor de la Sociolog\u00eda\u201d, son de mayor inter\u00e9s las aclaraciones de Arnaiz y Freg, que lo dicho por el ponente Lic. Echanove,<\/p>\n<p>Despu\u00e9s Don Vito Alesio Robles, entresaca de su definitivo estudio sobre la guerra de Texas, el cap\u00edtulo relativo a la situaci\u00f3n del ejercito en la \u00e9poca que se estudia. Sabiendo que el ponente es el m\u00e1s completo conocedor de este tema, tomo nota de sus principales conclusiones. Primeramente, nos describe el ej\u00e9rcito de Iturbide, al que clasifica, como completamente corrompido y explotado por sus jefes, y al cual Anaya le llama, masa de hombres con armas inglesas de desecho, y con marina in\u00fatil.<\/p>\n<p>Seguidamente, aborda el tema de la Guerra de Texas, sobre la cual tiene escritos dos grandes vol\u00famenes, y nos llena de datos estad\u00edsticos en una demostraci\u00f3n de lo que es un verdadero trabajo, en cuanto a investigaci\u00f3n completa se refiere.<\/p>\n<p>Se aceptan completamente por la Mesa Redonda, todas las conclusiones a que llega el ponente, pero no sin antes polemizar ampliamente sobre diversos puntos.<\/p>\n<p>El tercero de los trabajos presentados, es el referente a la masoner\u00eda, entre 1806 y 1847, y lo desarrolla Abraham Ferris Savinon. El ponente, despu\u00e9s de explicarnos porqu\u00e9 tiene que retrotraer el estudio de la masoner\u00eda a 1806, que es bastante anterior al per\u00edodo que se estudia, y de las dificultades que en su trabajo de investigaci\u00f3n ha tenido, por la carencia de datos precisos para la exposici\u00f3n de la tesis. Seg\u00fan el Ingeniero Abraham Ferris, el centro de actividades de los masones mexicanos, estaba en la Gran Logia Central de Inglaterra: entre sus miembros m\u00e1s distinguidos se cuentan Miguel Dominguez, el Lic. Verdad, y el propio virrey Apodaca.<\/p>\n<p>En la sesi\u00f3n de la tarde, \u00faltima de esta mesa redonda, Don Fulgencio Vargas expone sobre la \u201cPersonalidad del Dr. Mora\u201d. Al terminar el ponente, Arnaiz y Freg vuelve a demostrar sus profundos conocimientos hist\u00f3ricos, superando en sus intervenciones al mismo. Despu\u00e9s de conceptuar al Dr. Mora, como s\u00edmbolo de un te\u00f3logo que pierde la fe, pero que conserva a\u00fan todo el mecanismo teol\u00f3gico, afirma que los primeros liberales salieron de las catedrales. Esta \u00faltima frase le acarrea una larga pol\u00e9mica con el Lic. C\u00e1novas y el Prof. Ch\u00e1vez en la que sale vencedor.<\/p>\n<p>La \u00faltima de las ponencias, corresponde a Alfonso Sahar Rodr\u00edguez, quien desarrolla el tema: \u201cLa filosof\u00eda entre los a\u00f1os 1825 y 1847\u201d. Lo primero que sorprende del ponente es la edad: un joven de no m\u00e1s de veinte y dos a\u00f1os, nos est\u00e1 leyendo un estupendo trabajo, que revela a momentos una madurez totalmente extempor\u00e1nea. Alfonso Sahar, responde perfectamente a la nueva generaci\u00f3n mexicana, que por sus notables inquietudes est\u00e1n llevando este pa\u00eds a una completa superaci\u00f3n intelectual.<\/p>\n<p>Clasifica Sahar, dentro de las escuelas filos\u00f3ficas, cada uno de los principales escritores del per\u00edodo, llegando a sentar una serie de conclusiones de verdadero inter\u00e9s. Como \u00fanica rectificaci\u00f3n, Arnaiz y Freg recuerda una serie de estudios sobre Kant, que aparecieron en M\u00e9xico en el siglo XIX, y que Sahar no menciona. Y por \u00faltimo Ch\u00e1vez Orozco le hace notar la existencia de una corriente filos\u00f3fica de tipo volteriana.<\/p>\n<p>Ha terminado brillantemente, la \u00faltima de sus sesiones la mesa redonda. Puede decirse que la casi totalidad de los trabajos presentados, mostraban en sus autores un verdadero af\u00e1n de investigaci\u00f3n, b\u00fasqueda perfecta en todas las fuentes posibles, y establecimiento de interesant\u00edsimas conclusiones, que comienzan a cambiar los que hasta ahora hab\u00edan sido derroteros hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>A m\u00e1s de Congreso de Historia, yo me atrever\u00eda afirmar que fu\u00e9 una especie de congreso de juventud mexicana, que en todo momento brill\u00f3 a la altura de los viejos maestros, cuando no los super\u00f3. La mesa redonda estuvo constantemente avivada por interesant\u00edsimas pol\u00e9micas, que el maestro Y\u00e1nez como secretario supo dirigir en forma magistral, lo que le vali\u00f3 una prolongada y merecid\u00edsima salva de aplausos al finalizar la \u00faltima de las sesiones.<\/p>\n<p><i><strong>D\u00eda 22 de septiembre<\/strong>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Asisto a la sesi\u00f3n plenaria, en la que se tratan los puntos referentes a la organizaci\u00f3n del pr\u00f3ximo congreso y se someten a votaci\u00f3n las proposiciones que cada una de las distintas mesas someten a la consideraci\u00f3n de la asamblea. Luego una estupenda comida en la Universidad, y aprovecho el resto de la tarde y parte de la noche, en visitar la ciudad y los peque\u00f1os poblados adyacentes, que el trabajo continuo de las sesiones no me permitieron ver.<\/p>\n<p>\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p><i>NOTA\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Durante los d\u00edas 23, 24 y 25 de septiembre, recorr\u00ed las principales ciudades del estado de Guanajuato: Le\u00f3n, Salamanca, Irapuato, Yuriria P\u00fandaro, etc. Pero como un descanso de la labor realizada en el Congreso, me dediqu\u00e9 s\u00f3lo a admirar sus obras art\u00edsticas, no tomando una s\u00f3la nota acerca de estos viajes.<\/p>\n<p>Pudiera, recurriendo a mi memoria, elaborar en las bibliotecas un supuesto Diario de actividades realizadas durante estos d\u00edas, describiendo cada uno de los monumentos visitados. Pero faltar\u00eda a la sinceridad que promet\u00ed en la advertencia inicial: por ello, he preferido terminar este Diario bruscamente, en la p\u00e1gina anterior.<\/p>\n<p>M\u00e9xico, octubre de 1945.<\/p>\n<script type=\"text\/javascript\"> toolTips('.classtoolTips8','<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/192.168.254.210\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/LaHistoriaArma.jpg\" alt=\"La Historia Como Arma\" width=\"204\" height=\"258\" \/>'); <\/script>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Impresiones de Manuel Moreno Fraginals, entonces becario del Colegio de Mexico durante el VII Congreso Nacional de Historia, celebrado en Guanajuato del 16 al 22 de septiembre de 1945, pocos d\u00edas despu\u00e9s de su llegada a M\u00e9xico<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1901"}],"collection":[{"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1901"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1905,"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1901\/revisions\/1905"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/morenofraginals.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}